BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional dispuso ayer un aumento de tarifas de entre $ 4 y $ 150 para la electricidad, y de entre $ 4 y $ 60 para el gas, con el objeto de financiar dos fondos destinados a obras de infraestructura, de $ 1.000 millones cada uno, y mejorar el servicio.

Los aumentos regirán desde este mes, serán bimestrales y abarcarán los servicios prestados por las empresas Edenor y Edesur, en el caso de la electricidad, y por todas las gasíferas del país, en tanto que los recursos de los fondos fiduciarios que se constituirán serán administrados por el Banco Nación.

Los anuncios fueron realizados por el ministro de Planificación, Julio de Vido, y por el viceministro de Economía, Axel Kicillof, quienes además explicaron extensamente la relación entre las tarifas, los subsidios que otorga el Estado a esos servicios, los salarios y el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias.

Los aumentos de tarifas no serán porcentuales, sino a partir de sumas fijas bimestrales que para el caso de la electricidad será de $ 4 para los hogares que consuman hasta 300 kilovatios/hora por bimestre (kwh/bi) y de $ 10 para los que consuman entre 301 y 650 kilovatios/hora por bimestre, segmento que conforma el 72% del total de los usuarios de Edesur y Edenor. Entre 651 y 800 kwh/bi tendrán una aumento de $ 17; de 801 a 900 de $ 22 y de 901 a 1.000 de $ 28 bimestrales, que abarca a el 17% de los usuarios que reciben electricidad en el área metropolitana. Los que consuman entre 1.001 y 1.200 kwh/bi tendrán un aumento de $ 50, en tanto que los estén entre 1.201 y 1.400, de $ 75, y representan el 7% de los usuarios.

Los que consuman entre 1.401 y 2.800 kwh/bi, que son el 3,6% del total, tendrán un aumento de $ 80 y los que consuman más de 2.801, el 0,4% del total, recibirán un incremento de $ 150 en el bimestre.

Servicio de gas

Los hogares que consuman hasta 500 metros cúbicos por año (m3/a) tendrán un aumento de $ 4 y los que estén en la franja de 501 a 650, una suba de $ 5. Estos segmentos representan un 37% del total. Para los que consuman de 651 a 800, el aumento será de $ 6,50, en tanto que para los que estén entre 801 y mil m3/a de $ 8,50. Este segmento abarca al 20%.

Los que consuman entre 1001 y 1250 tendrán que pagar $ 15 más por bimestre y los que estén entre 1251 y 1500, $ 20 más. Esta franja representa el 23% de los usuarios. Finalmente, los que consuman entre 1501 y 1800 pagarán $ 30 más y los que estén por encima de esa cantidad $ 60 más por bimestre. Este segmento comprende al 21% de los usuarios, según explicó De Vido.

Kicillof, por su parte, explicó que los subsidios a las tarifas que otorga el Estado implican "mayor competitividad para las empresas y un aumento indirecto del salario que, además, estimula el consumo".

Tras indicar que el Estado destinó en 2011 casi $ 90.000 millones en subsidios tarifarios, el viceministro cuestionó también a algunas provincias, entre las que mencionó a Córdoba y Santa Fe, que compran energía barata que les vende Cammesa y cobran tarifas caras, "porque las usan como elemento recaudatorio". Kicillof comparó también los salarios con lo que se paga por tarifas de gas y electricidad y con lo que se pagaría en caso de haberse mantenido la política tarifaria de los 90. En ese sentido, puntualizó que el que gana el salario mínimo vital de $ 2.760 paga por luz y gas $ 26, lo que implica que el Estado lo subsidia en $ 60, mientras que un soltero sin hijos que gana $ 6.500 paga $ 43 por los servicios y el Estado lo subsidia en $ 143, en tanto que un casado con dos hijos que gana $ 10.000 paga $ 123 y recibe un subsidio de $ 332.

Por su parte, De Vido comparó el valor del barril del petróleo de hoy con el de los 90 y el precio de las facturas de gas y electricidad en esos períodos. Así, y según el ministro, cuando en los 90 el barril de petróleo costaba U$S 19, las tarifas eléctricas eran de 49 y las de gas de U$S 30, en tanto ahora, cuando el crudo cuesta U$S 86, la tarifa de luz es de U$S 11 y la de gas de U$S 6. Ambos funcionarios destacaron también que el valor de las tarifas de luz y gas en el área supervisada por la Nación es más barata comparada con los países de la región, en tanto que los salarios de la Argentina son los más altos y el mínimo no imponible también es el más alto de la región.

En cuanto a las obras que se realizarán con los recursos obtenidos con el aumento de las tarifas, De Vido detalló que, en los próximos tres años, el caso de la electricidad, se harán 10 subestaciones y ampliaciones para abastecer al sur del Gran Buenos Aires. Con las de gas (en este plan se incluyó a Tucumán) prevén mejorar el servicio de 1,5 millón de hogares en todo el país. (DyN)